Nuevas variedades de olivar en seto en Extremadura. Resultados en la campaña 2025-2026
Han pasado prácticamente 30 años desde la llegada de la revolución del olivar a Extremadura. Lejos quedan aquellas dudas, aquellos mitos y aquel desconocimiento generalizado acerca del modelo.
Hoy, la práctica totalidad de las nuevas plantaciones de olivar ya se realiza en seto. El panorama, claro está, es muy diferente al de aquel entonces. Hoy disponemos de la amplia información que facilitan los centros de investigación y universidades, de la experiencia acumulada durante todos estos años, de un numeroso cuerpo de técnicos muy formado y de un nuevo abanico de variedades que ha venido a mejorar las tradicionales arbequina y arbosana.
En Extremadura tenemos el privilegio de contar con un nutrido grupo de agricultores pioneros que decidieron probar con nuevas variedades, siempre desconocidas para el gran público en el momento de su plantación y habitualmente sin nombre comercial, tan solo un código de identificación que facilita el obtentor.
Tras numerosos ensayos, pruebas y finalmente plantaciones comerciales, se ha demostrado que Coriana y Lecciana son variedades viables, exitosas, rentables y que aportan diferenciación con respecto a las tradicionales arbequina y arbosana. Su penetración en el mercado y éxito agronómico a lo largo de los años permiten afirmar que ya están asentadas en el olivar en seto.
Coriana es una variedad que proviene del cruzamiento entre arbosana y koroneiki. Hereda la constancia y productividad de arbosana y la precocidad y calidad del aceite de koroneiki. Coriana se demuestra extremadamente productiva en zonas de regadío, produciendo más aceite y de más calidad que arbequina. Su pronta maduración y alto contenido en polifenoles hace que sea una aceituna extremadamente demandada en las almazaras. Son muy numerosas las plantaciones en las Vegas del Guadiana, un entorno ideal para su correcto desarrollo.
Precisamente en esa zona, en la campaña 2025 se han registrado cosechas récord, superando en muchos casos los 2000kg de aceite por hectárea. Según nos confirman desde la Almazara Olivos del Búrdalo, las cisternas de Coriana se han vendido a un precio superior y así ha sido repercutido en las liquidaciones a los agricultores.
Por otro lado, Lecciana proviene del leccino italiano y de arbosana. Su alto contenido en polifenoles, rusticidad y resistencia a Xylella Fastidiosa provienen del parental italiano, mientras que su productividad y su vigor apto para seto se lo proporciona arbosana. De nuevo nos encontramos ante una variedad de maduración temprana y de extraordinario aceite que se necesita en las almazaras para elaboración de líneas premium y refresco de lotes anteriores. Lecciana es una variedad con un potente sistema radicular, lo que la convierte en especialmente resistente a sequías y heladas, características muy deseables para plantaciones en secano o con riegos de apoyo. Esta variedad tiene presencia en secanos de Tierra de Barros y en las zonas frías del Norte de Extremadura.
Tanto es así, que la producción en la campaña 2025-2026 han sido un rotundo éxito. Hay que remarcar que el verano ha sido extremadamente largo, caluroso y seco, convirtiendo estos números en algo realmente espectacular.
Francisco Fernández, responsable de Chicurri Agro, comparte los datos de cosecha de las fincas que asesora: “la mayoría de las fincas que se plantaron en 2022 están muy cerca de los 1000kg de aceite por hectárea, incluso superándolos en algunos casos. Lo que se plantó en 2023 también ha tenido cosechas cercanas a los 200kg de aceite/ha.” Para Francisco, la clave del éxito en secano es la gestión de la poda.
Estos 30 años han dado para mucho, pero ¿qué está por venir? En la actualidad hay decenas de programas de mejora genética en marcha. Las Universidades de Bari, Florencia, Córdoba, Évora y tantas otras investigan para encontrar variedades que respondan a las demandas de los agricultores.
En esta línea, ya hay un interesante número de variedades realmente prometedoras: I-15 de Todolivo, Florentia, Brunella e Ilitia de la Universidad de Florencia, Sikitita-2 de la Universidad de Córdoba, Sultana de Balam…
Todas ellas ya están en Extremadura siendo evaluadas a conciencia por los agricultores y centros de investigación. Los primeros resultados son muy ilusionantes y se espera que ocupen un papel destacado en el desarrollo del olivar en seto en los próximos 30 años.
