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Olint

Lanzamiento de la nueva revista Olint

Lanzamiento De La Nueva Revista Olint

Lanzamiento de la nueva revista Olint

Es difícil hacerse a la idea de que bastan unas pocas horas para que todos nuestros pensamientos, todos nuestros sueños, sean desplazados por una pesadilla más propia de una película de terror que de la misma realidad. Cuando comenzamos a darle forma a este número de la revista OLINT, pensamos que su contenido iba a marcar un antes y un después en muchas explotaciones agrarias. Una nueva sección, #reinventamoslossecanos, buscaba aportar soluciones a la escasa rentabilidad de los más de 10 millones de hectáreas españolas de secano.

Jamás imaginamos que esta revolución agrícola iba a verse relegada a un segundo plano por un virus que comprometería nuestra salud y nuestro estado de bienestar. Ninguno de nosotros tenemos el don de predecir el escenario futuro al que nos enfrentaremos, una vez que esta pandemia finalice. Pero desde luego parece que muchas cosas, no volverán a ser las mismas.

Nuestro confinamiento nos hace reflexionar a todos sobre lo importante y lo accesorio y ello, debería tener consecuencias directas en el cambio de las políticas a nivel global y regional, así como en los cambios precisos en los sistemas de producción, de consumo y de sociedad que necesitamos.

La inesperada pandemia

La pandemia actual que no deja de ser un hecho casual y que posiblemente será controlable a medio o largo plazo, nos debería prevenir respecto a fenómenos más globales y que están a la vuelta de la esquina. Si vemos los sacrificios y esfuerzos que se están empleando para frenar el coronavirus, que es una infección puntual y concreta, imaginemos lo que puede significar un fenómeno más global, duradero y difícil de controlar como puede ser el calentamiento global, la crisis ecológica, o de escasez de alimentos que podrían estar por llegar.

En estas situaciones de crisis es donde la agricultura se reivindica como lo que es, un sector estratégico prioritario, que no puede fallar ni en las peores circunstancias. En pocas semanas ha pasado de ser un sector denostado y movilizado; porque en cierto sentido, la sociedad le había dado la espalda, a ser un eslabón reconocido como fundamental para nuestra supervivencia.

Los retos agrícolas

Los retos agrícolas a afrontar son muchos, pero algunas cuestiones sin resolver se hacen mucho más evidentes en estos días. Las medidas de confinamiento están dificultando la movilidad y las tareas de recolección de productos como las frutas y las hortalizas.

El abandono gradual durante los últimos años de miles de explotaciones agrarias y ganaderas han convertido a España en un país más débil, menos autosuficiente. La pandemia ha demostrado la vulnerabilidad y fragilidad de la globalización mundial. En las circunstancias actuales se dificultan las importaciones y parecería obvio replantearse el abandono en Europa de determinadas producciones, sólo por el argumento de la eficiencia.  Por eso, y ahora que se está negociando el presupuesto de la Unión Europea, conviene recordar que la política agraria común es esencial, y que cuanto más autosuficientes seamos en alimentación, mejor. A todo ello se debe sumar una concienciación mayor de todos los estados miembros, que facilite alcanzar políticas agrarias mucho más consensuadas, bajo un refuerzo de la autoridad de los estamentos públicos y de la Unión Europea como tal.

Sostenibilidad

Por otra parte, el uso sostenible de recursos limitados, como el agua o el suelo, así como la puesta a punto de modelos y técnicas productivas, que garanticen el respeto medioambiental y la continuidad de nuestra actividad agrícola, deberían dejar de ser una opción para pasar a convertirse en una obligación. Seguramente ninguna de las soluciones que se planteen tendrán razón de ser si no se acompañan, como muchos apuntan, de un liderazgo y un gobierno global, que fomente soluciones globales e implemente reglas de juego globales. Sólo así quizás podamos seguir jugando al juego de la globalización.

A la espera de todos estos cambios queremos agradecerles su solidaridad, su esfuerzo y la motivación que les impulsa cada mañana, a trabajar en sus explotaciones agrarias, para garantizar que millones de personas hoy en todo el mundo, puedan seguir alimentándose: GRACIAS.

Y no me gustaría terminar esta editorial, sin recordar a todos los compañeros de AGROMILLORA: En las distintas filiales del grupo, siguen en sus puestos de trabajo, ayudando a que no sólo no se rompa la cadena de suministro a la industria agroalimentaria, sino a que todos nosotros podamos seguir manteniendo nuestro puesto de trabajo: GRACIAS DE CORAZÓN

Esperamos y deseamos desde la revista OLINT que este oscuro periodo pase lo más rápidamente posible y con el menor sufrimiento para todos ustedes. “Todo va a salir bien”, ¡estamos seguros!

 

Si este post te ha parecido interesante, visita nuestra entrada https://www.agromillora.com/olint/rootpac-r-un-seguro-a-largo-plazo/

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